martes, noviembre 20, 2007

Epilepsia vs convulsiones


Todos tenemos una idea más o menos clara acerca de la epilepsia en los seres humanos, bien sea porque conocemos a alguien con este problema, bien porque ha sido tratado ampliamente en el cine ("¡Una cucharilla para que no se muerda la lengua!", etc) pero...¿qué sucede con los animales de compañía? ¿Pueden padecer este problema? ¿Cómo se manifiesta?

Lo creais o no, es un problema relativamente frecuente en la clínica de pequeños animales. Entre un 0,5 y un 5 % de los perros pueden padecerla, y estos no son todos los que presentan convulsiones. Así que en primer lugar vamos a ver la diferencia entre una y otra cosa, ya que TODOS los animales que padecen epilepsia la manifestarán en forma de síndromes convulsivos, pero NO TODAS las convulsiones son a causa de la epilepsia.

Una convulsión es un trastorno de la función cerebral (una descarga eléctrica anormal en los potenciales de acción de las neuronas) que por definición es paroxística (que aparece bruscamente) transitoria (no es un trastorno cerebral continuo, como pudiera ser por ejemplo los temblores en la enfermedad de Parkinson), estereotipada (con un patron de movimientos fijo, repetido una y otra vez) e involuntaria. Las causas son complejas, pero pueden resumirse en una alteración de los neurotransmisores (las sustancias que las neuronas utilizan para comunicarse las unas con las otras) y un desequilibrio de estos con pérdida de neurotransmisores inhibidores en favor de los excitadores.
Las convulsiones producen alteraciones a tres niveles:
-en el nivel de consciencia
-motoras
-en el sistema nervioso autónomo.
En función de la magnitud de estos problemas, y su diferente participación en el proceso, podremos observar varios tipos de convulsiones, desde fases alternas de contracción-relajación en todo el cuerpo del animal, hasta convulsiones sin movimientos musculares (que se confunden con síncopes o desmayos), pasando por convulsiones parciales (al animal sólo se le mueve una pata) o las llamadas complejas parciales, en las que la alteración del lóbulo temporal produce alteraciones sensoriales (sonidos, visiones extrañas) que en el caso de un perro podremos ver como un comportamiento alterado.
Algunas intoxicaciones y problemas metabólicos (por ejemplo, la hipoglucemia en un animal escapado, que no ha comido en muchos dias, o que no come por cualquier otra causa) pueden producir convulsiones sin ser epilepsia, y asi mismo, es fácil confundir este tipo de problemas con síncopes, o si el animal tiene un proceso muy doloroso abdominal o de columna, con la manifestación de este dolor. Por todo esto, es muy importante que el diagnóstico lo realice un veterinario, puesto que la convulsión es un síntoma que nos está avisando de que puede existir un problema mayor, que debe ser tratado.

La epilepsia es un síndrome convulsivo con causa primaria (el problema) en la propia corteza cerebral, y de curso recurrente, lo que quiere decir que las crisis se producen periodicamente y no se trata de un solo episodio aislado.
Podemos distinguir entre dos tipos de epilepsia:
-La epilepsia idiopática o verdadera: Muy poco frecuente en el gato. Cuando no encontramos ninguna causa.
-La epilepsia secundaria o síntomática: causada por malformaciones congénitas (en cachorros) traumatismos craneales (perros atropellados, gatos caidos de pisos altos...) infecciones, tumores, infartos cerebrales...

En el primer caso, los síntomas que podemos reconocer como propietarios son un comportamiento anormal del animal previo a la crisis, tras el cual el animal se desploma (normalmente de lado) y seguidamente una rigidez general de todos los músculos, a la que siguen fases alternas de contracción-relajación. Además, es común un babeo exagerado, o que el animal se orine encima. Las crisis duran de 1 a 3 minutos, y la recuperación será más larga en función de la intensidad y duración de la crisis.

En el segundo caso, podemos observar diferentes tipos de convulsiones con mayor o menor intensidad, en función de la causa y de la zona del sistema nervioso que se vea afectada.

El tratamiento persigue disminuir la frecuencia, duración y severidad de las crisis, no su desaparición ya que desgraciadamente esto no es posible. A veces es un tratamiento de por vida, pero en función de la respuesta clínica del animal, en ocasiones es posible disminuir las dosis e ir retirándolo paulatinamente. En todo caso es muy importante que el animal esté controlado por su veterinario, y que se cumplan puntualmente los controles que este prescriba.
En el caso de la epilepsia secundaria, no sirve de nada controlar las convulsiones si no se ataca a la causa primaria (el tumor, la infección...) ya que estas solo son un aviso de que algo falla por debajo.

El tratamiento es urgente si se observan:
-2 ó más crisis en un mes.
-Crisis en rachas (varias en un solo día)
-Crisis que ponen en peligro la vida del animal, aunque sean aisladas
-Crisis de más de 5 minutos de duración.

7 comentarios:

Caracol Asesino dijo...

Yo sé de una que ha estado estudiando Médicas últimamente...

Y gracias por actualizar!

Beledra dijo...

Yo tuve una perra epiléptica. Era de raza podenco canario. Vivió con nosotros 5 años hasta que un desaprensivo la robó durante una cacería... la medicación había ido incrementándose cada año y ya estaba cercana al límite, y comenzaba con crisis convulsivas si nos olvidábamos de una de las tomas, así que no creo que durase mucho a su nuevo "dueño"
Ya andaba por 1,5mg de fenobarbital cada 12 h y 1 mg de clonazepán también cada 12 h. Y cuando estaba en celo se descompensaba, aunque nunca he encontrado en los libros de medicina interna la relación entre las hormonas sexuales y la epilepsia, pero sí que la comprobé empíricamente.

Deberías ampliar un poco el artículo si pudieras, éste tema me parece muy interesante, sobretodo el diagnóstico diferencial y la terapéutica.

Illuminatus dijo...

¿La causa molecular sigue siendo la misma en el caso de los animales? Es decir: ¿se produce el mismo patrón de disparo aleatorio y no sincronizado de las sinapsis en el cuerpo calloso sobre los receptores adrenérgicos?

Beledra dijo...

En general suele ser así. Piensa que "lo que funciona bien" no suele perderse en la evolución. Y cuando funciona mal, tienden a aparecer los mismos fallos.
Y todos los mamíferos nos parecemos mucho en el funcionamiento (excepto algunas rutas metabólicas por falta/presencia de determinada enzima, etc, que nos complica los estudios de farmacología a los veterinarios)

Ñita dijo...

Me alegro que el tema sea de vuestro interés. Intentaré ampliarlo como me pides, Beledra, pero precisamente en esos dos campos he preferido no extenderme mucho para que el post fuese comprensible e interesante para un público más amplio que el sector de los veterinarios y de los que estamos en ello :)
Yo si que he oido algo en clase acerca de la relación del celo con el agravamiento de patologías convulsivas, pero no he encontrado bibliografia al respecto. Por lo general se recomienda castrar a cualquier perra con un tratamiento de por vida para diversas patologías, porque el estado hormonal alterado puede influir en la farmacocinética, y variar la dosis necesaria para producir el efecto deseado.

Illuminatus, Beledra te ha contestado muy bien. Somos mamíferos a fin de cuentas, aunque nuestra corteza cerebral tenga poco que ver con la de otros (que supongo que es por donde iria tu pregunta) el mecanismo es similar.

caracol, gracias a ti por seguir por ahi ;)

buy propecia dijo...

Tuve una perra de raza boxer, que comenzo a desarrollar casos de epilepsia fuertes a la edad de 4 años, yo a veces la llevaba a pasear y ella de un momento a otro comenzaba a convulsionar con las patas hacia arriba, completamente incontrolable, cuando vol

Herman Soberón dijo...

Yo tengo una perrita pug, que empezó a desarrollar esas malditas convulsiones desde hace un año y más, y estas suceden aunq uds no lo crean cada que aparece esa maldita luna llena o creciente/menguante no sé, cosa que con ella he tenido que mantener un cuidado excepcional, a tal punto que cada que va a sucederle esto, ella empieza primero a rascarse el cuerpito, le entra una picazón unos tres a cuatro días antes de stas convulsiones, entonces stoy preparado puesto que hasta ahora no se ha hecho daño ya que la sostengo en mis brazos, en fin lo que quiero mencionar es que los veterinarios no dan soluciones, y a ella le he aplicado un sinnúmero de medicamentos tanto naturales como farmacológicos, pero lo que si es que he logrado reducir la agresividad de esta maldita enfermedad, también estoy utilizando medicina de las que se utilizan en las selvas del oriente ecuatoriano, en fin trato por todos los medios de curar a mi princesita ( es el nombre de mi perrita ) y espero lograrlo algún día