
Hace poco hablaba sobre la metedura de pata de una profesora de fisiología sobre la definición de clítoris, y lo peligrosas que son las apreciaciones sesgadas. Realmente, mi mayor asombro provenía del foro en el que se produjo tal afirmación, ya que es un hecho que la inclinación machista de la sociedad se ha proyectado en muchas areas, pero se ha cebado especialmente con la sexualidad femenina, de la fisiopatología a la sociología.
Y es que no es necesario remontarse a Freud y al origen “uterino” de la palabra histeria… es mucho más cercano que eso: Cuando alguien le explica a un niño pequeño las diferencias que existen “ahí abajo”, suele ser algo parecido a esto:
Y eso que tienes ahí es la colita. Las niñas no tienen colita sino que tienen un agujerito.
¿Encontrais algún fallo en la explicación anterior? ¿Alguien ha oido alguna vez explicarle a un niño sus genitales diciendo que él no tiene clítoris, sino que tiene una bolsa con dos bolitas? Pues es algo equivalente.
Y aquí es cuando me contradicen los observadores: “Un pene- dice esa corriente de pensamiento-es mucho mas obvio de ver que un clítoris, y esa es la razón de que se explique así” Vale. Bien. Y los dientes son mucho mas obvios de ver que las muelas, y no por eso dejas de decirle a un niño que tiene ambas cosas.
Pero es que aún hay más:
Papá pone una semillita en mamá, y esa semillita crece y crece, dentro de su tripita, hasta que cuando ya está lista, nace de ella un bebé.
¡Vivan las “mamás-maceta” enriquecidas con ADN mitocondrial!
Y es que, aún en algo que parece tan trivial, se ha anulado toda contribución materna, fuera de su papel de máquina nutricia. Un embrión se forma a partir de un zigoto, que es una célula formada por la mitad de los cromosomas de papa, y la mitad de los cromosomas de mamá. ¿Cuál es la diferencia? Pues que mamá es previsora, y pone sus cromosomas en una sola célula, llena de nutrientes, enorme, y tan protegida, que papá (que también es previsor) tiene que gastar toda su energía en hacer muchas células y muy móviles, para que al menos alguna llegue. Hasta aquí, el aporte de ambos es exactamente el mismo.
Pero será papá, y solo papá quien “decidirá” el sexo del futuro embrión (hablamos de mamíferos), ya que todos los óvulos de mama llevarán un cromosoma X, mientras que entre los espermatozoides de papá, los habrá que porten X y que porten Y.
Será mamá y solo mamá quien trasmitirá el ADN mitocondrial, que por lo tanto se propaga vía materna (abuela,madre,hija…)
Al fusionarse óvulo y espermatozoide, lo hacen también sus pronucleos, con su copia (cada uno del 50 %), del material genético del futuro embrión. La reproducción sexual ofrece muchas ventajas, como recambiar genes invalidados o estropeados, mientras que en otros casos, las dos versiones de un mismo gen pueden sufrir fenómenos de dominancia-recesividad o codominancia, para modelar el fenotipo del futuro ser vivo.
Sin embargo, ademas de reservas energéticas para los primeros estadíos del embrión, en el óvulo está tambien la “maquinaria” necesaria para aprovecharlas: las mitocondrias. Estas notables organelas no dependen completamente del nucleo para su replicación, sino que viajan con su propio material genético, y pueden dividirse con independencia de la célula a la que pertenecen, probablemente por su origen (Teoría endosimbionte de Lynn Margulis)
Dado que este material genético se trasmite íntegro de un progenitor (la madre) es muy adecuado para rastrear orígenes de especies, ancestros comunes y migraciones.
